Todos perdemos dinero, ya sea porque extraviamos una moneda o porque no nos fue como esperábamos en el casino; sin embargo, perder un billón de dólares es mucho más complejo. Aquí te compartimos las historias de 10 billonarios que perdieron su fortuna tras haber cometido una serie de errores importantes.

Patricia Kluge

Foto: newsweekinsights.com

Al terminar su matrimonio, Patricia recibía un millón de dólares al año y tenía una casa que estaba valuada en cien millones de dólares. Asimismo, era la propietaria de una compañía de vinos muy exitosa, pero su estilo de vida le costó caro. No supo administrar bien su dinero, lo cual en conjunción con la crisis económica la llevó a declararse en bancarrota en el 2011. Por suerte, tiene una empresa de belly dance, con la cual se ha mantenido a flote.

Phillip R. Bennett

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Sin duda, es muy difícil perder el estatus de billonario una vez que lo tienes, a menos que cometas un fraude como el de Phillip. Era el CEO de REFCO y cuando se percató de que estaba en bancarrota puso en práctica el esquema Ponzi, el cual durante un tiempo le permitió mantener su estilo de vida y adquirir, entre otras cosas, un par de obras de Warhol, más de seis Ferrari y un avión que costó millones de dólares. Eventualmente, las autoridades se dieron cuenta y fue obligado tanto a pagar todas las deudas como a cumplir 16 años de condena en prisión.

Björgolfur Gudmundsson

Foto: icelandmag.is

Fue el segundo billonario islandés en la historia, pero un negocio chueco lo llevó a la quiebra en los años ochenta y no solo eso, sino que provocó que el banco de Islandia estuviera al borde del colapso. Para el 2000, había recuperado su fortuna y decidió invertir en la industria farmacéutica; sin embargo, la crisis del 2008 tuvo tal impacto que, por segunda vez, acabó en la bancarrota.

Allen Stanford

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Allen Stanford decía que no tiene sentido tener dinero si no lo gastas. Hizo su fortuna en los ochenta en bienes raíces y, posteriormente, fundó un banco, que llegó a ser un imperio global. Su estilo de vida comenzó a levantar sospechas; al parecer, lavaba dinero, usaba el banco como cajero personal y sobornaba a quien se le pusiera en frente. Después de una ardua investigación, las autoridades descubrieron que el banco se regía por un enorme esquema Ponzi, de modo que fue condenado a 110 años en prisión.

Seán Quinn

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Alguna vez fue el hombre más rico de Irlanda. Era adicto a las apuestas y, debido a ello, comenzó a pedir prestamos al banco. Tenía invertido el 30% de su fortuna en inversiones de ese tipo. Tras la crisis del 2008, las acciones se fueron al piso y el banco con en el que Quinn estaba endeudado con alrededor de tres billones de dólares fue nacionalizado, por lo que se le obligó a pagar, llevándolo a la quiebra. Tiempo después, se le condonó parte de la deuda y empezó a trabajar como asesor financiero, un puesto no tan atractivo para alguien que tuvo el lujo de ser billonario.

Elizabeth Holmes

Foto: entrepreneur.com

Elizabeth era brillante y todos pensaban que estaba destinada a la grandeza. Comenzó una compañía llamada Theranos, la cual desarrollaba avanzadas tecnologías para diagnosticar y monitorear enfermedades. La empresa estaba valuada de tal forma que Elizabeth se volvió billonaria; sin embargo, había ciertas fallas en los resultados que arrojaban las máquinas. Ella decidió ignorarlas y seguir como si nada pasara. Eventualmente, la FDA abrió una investigación y los errores se hicieron públicos, lo cual obligó a Elizabeth a cerrar Theranos en el 2018. Holmes quedó en bancarrota y la sentenciaron a prisión hasta el año 2020.

Adolf Merckle

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En su historia se mezcla la mala suerte con un mal timing. Merckle convirtió la empresa de su padre en una de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo. Mantuvo un estilo de vida muy humilde, pero eso no lo protegió de la crisis económica. Invirtió en las compañías equivocadas en el momento inadecuado y, lamentablemente, la presión de sus deudas lo llevó al suicidio.

Anton Schlecker

Foto: tagesspiegel.de

Schlecker, a tan solo dos años de haber creado su compañía, tenía más de cien sucursales. Se volvió millonario y la ambición lo llevó a cometer una serie de fraudes que lo dejaron en bancarrota. Tras haber acabado con su compañía, tuvo que pagar cada centavo y pasar un tiempo significativo en la cárcel.

Bernie Madoff

Foto: cnbc.com

Se volvió una de las figuras más respetadas y conocidas dentro del mundo del stock market. Las personas más ricas le confiaron su fortuna, lo cual hizo de su compañía una de las más famosas en los años ochenta. Su sistema consistía en usar el dinero de nuevos inversionistas para pagarle a viejos inversionistas; es decir, hacía uso de un esquema Ponzi. Sus hijos lo entregaron a las autoridades y fue sentenciado a 120 años de prisión; sin embargo, no encontraron la mayor parte del dinero que había robado, lo cual le costó caro a su familia, pues tuvieron que entregar todos sus bienes personales.

Eike Batista

Foto: britannica.com

Comenzó su carrera como vendedor de seguros; poco después, ingresó al mercado de oro y de diamantes. Era reconocido por su playboy lifestyle y tenía una compañía de petróleo, la cual colapsó cuando se descubrió que las declaraciones de su producción estaban maquilladas. Después de haber tenido una fortuna de 37 billones de dólares, se quedó con una deuda de un millón. Además, en el 2018 se dieron cuenta de que había pagado más de 16 millones de dólares en sobornos al gobierno brasileño y fue sentenciado a 30 años de prisión.

Escrito por Almudena Compeán